Apple: Luces y sombras (Parte I).



Estas últimas semanas, se ha hablado mucho sobre Apple. La compañía ha presentado los mejores resultados de su historia, ha duplicado sus ingresos y sus beneficios, demostrando ser la empresas más solvente, boyante, viva y adaptativa del mundo. Despierta admiración en cualquier parte, inversores, analistas y consumidores adoran Apple. La manzana se ha convertido la marca que más pasión despierta en el mundo. 

Sin embargo, el éxito alcanzado por la compañía también tiene sus sombras, sus consecuencias dañinas y sus contradicciones. Es curioso como Apple ha logrado convertirse en la empresa más rentable del mundo, sin que se le atribuya los típicos aspectos negativos que tal éxito conlleva, manteniendo una imagen innovadora, emprendedora y en cierto punto rebelde, como si todavía estuviesen en un garaje revolucionando el mundo.

Pero lo cierto, es que Apple se ha convertido en la empresa más rentable del mundo, con un margen de beneficios del 44,7%, es decir que un poco menos de la mitad de lo que ingresa la compañía se trasforma en beneficios. Es algo que a primera vista puede chocar, en un sector tan competitivo, en el que aparentemente la inversión en innovación es alta, en el que los precios de los productos cada vez son más bajos, sin embargo los márgenes de Apple siguen aumentando… como lo ha logrado?
Al mismo tiempo que conocíamos las espectaculares cifras del negocio de Apple, diferentes medios se hacían eco de cómo se fabrican sus productos de Apple y en qué condiciones trabajan sus empleados en China, los artículos hablan de condiciones laborales extremas, turnos de 16 horas, trabajadores que viven en barracones pegados a las fábricas y que son levantados a medianoche para trabajar. Desgraciadamente, no estamos hablando de ejemplos aislados de explotación, es algo que lleva produciéndose durante años y que la globalización ha estado fomentando.

Apple se ha convertido en el máximo exponente de una tendencia generada en la última década por las grandes corporaciones, que consiste en trasladar sus centros de manufactura a lugares con menor coste. La manzana, ha pasado de presumir que fabricaba sus PCs en EEUU al extremo contrario, y fabricar la mayor parte de sus componentes en China.
Los trabajadores chinos de la fábrica de Longhua, donde se fabrica el Ipod, obtienen un salario mensual de 27 libras por turnos de 15 horas diarias, aproximadamente la mitad del salario que obtenían los tejedores de Liverpool y Manchester en plena revolución industrial (incluyendo el factor inflación).

The iPhone Economy (New York Times)

En este video del New York Times se explica de forma muy divulgativa la tendencia de trasladar sus centros de trabajo a cualquier lugar donde el coste fuera más bajo, provocando que el sector manufacturero en los países desarrollados fuera cada vez más bajo y se trasformara en una economía de servicios. Esta tendencia antes o después tiene consecuencias en la economía real y produce una pérdida de riqueza de la clase media que hasta ahora ocupaba esos puestos de trabajo.
La clase media de los países desarrollados es la principal fuente de ventas de Apple, y sin embargo es la principal damnificada por su modelo de negocio. Es una de las muchas contradicciones que vive occidente, la compañía con mayor capitalización bursátil del mundo, que más éxito en ventas cosecha, que más pasión despierta entre los consumidores y por el contrario, podría ser una de las más dañinas para el modelo económico occidental y su clase media.

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Publicado en by The economic philosopher Categoría Opinión

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