Los países desarrollados se encuentran cada día con mayores complicaciones para colocar su deuda. Se ven obligados a aumentar los tipos, ofrecer mayores rentabilidades a los inversores, son presionados por los mercados para que reduzcan sus déficits y realicen planes de reducción de gastos. Sin duda, algo que a priori, nadie podía imaginar, que el mercado acorralara a los gobiernos europeos y les dijera qué medidas deben afrontar como si fueran una compañía más con problemas de liquidez, que debe someterse a las exigencias de los bancos.
Sin embargo, esta situación tan extraordinaria, que centra la preocupación de los mercados, los ciudadanos y la opinión pública, contrasta considerablemente con la situación que viven las empresas que se encuentran en niveles record de liquidez en sus balances. Tanto en Europa como en los EEUU las empresas han acumulado gran cantidad de efectivo en sus balances alcanzando niveles record.
Además en muchos casos no tienen ningún problema para renovar la deuda que les vence, a tipos muy inferiores a los que la emitieron y logrando reducir los costes de su deuda. Los bajos tipos de interés está incentivando a muchas compañías a acudir al mercado de crédito en busca de efectivo, aún cuando no lo necesitan o no saben que hacer con él. Coca Cola logró colocar sin problema su deuda a 3 años a un coste del 0,75% anual, el más bajo de la historia de la deuda corporativa y muy cerca del Tesoro Americano.

Según ha informado la Reserva Federal de los EEUU, las compañías americanas, excluyendo las finanieras, acumulaban en junio 1.840 billones de dólares en efectivo, el nivel más alto como porcentaje sobre los activos desde 1960. Para hacernos una idea de la cantidad de dinero de la que estamos hablando, el fondo de rescate europeo es de 550 billones de dólares. En el gráfico podéis apreciar la evolución del efectivo de las compañías estadounidenses.
Es decir, parece que al contrario que los gobiernos, las compañías están en una situación perfecta para acometer planes de
expansión, ampliación de plantillas e inversión en sus negocios, logrando así el crecimiento económico. No obstante, esto no es lo que está sucediendo, como podemos ver en el suigiente gráfico, la inversión de las compañías está cayendo.
En el pasado, el hecho de tener efectivo en los balances aportaba cierta rentabilidad a las compañías, pero en el entorno de tipos actuales, el exceso de liquidez en los balances no aporta prácticamente nada, lo que quiere decir, que han estado acumulando caja debido a la incertidumbre económica, y a la falta de claridad de la dirección de las compañías. El miedo a una nueva recesión y un menor aumento del consumo ha sido la razón principal para que las compañías fuesen cautas. Esta cautela es un buen indicador de las expectativas económicas de los empresarios.
Como ejemplo de lo que está sucediendo, me gustaría mostrar la evolución del efectivo que está acumulando Apple, la empresa del momento, la que más está apostando por la innovación, el crecimiento, está abriendo nuevos mercados y vias de negocio, sin embargo la evolución del efectivo en sus manos es impresionante. Los rumores indican que está preparando una serie de adquisiciones para continuar su crecimiento o que va a comenzar a repartir dividendos entre sus accionistas.
Estas son las diferentes estrategias que se están planteando la mayoría de las empresas con su efectivo, nuevas adquisiciones, recompra de acciones y el aumento de los dividendos. En 2010 hemos visto un espectacular aumento de los planes de recompra, las compañías en EEUU han anunciado planes de más de 260 billones de dólares. También estamos viendo un repunte en la actividad de fusiones y adquisiciones, aunque las previsiones es que aumenten en 2011.